Un incendio de gran magnitud se mantiene activo la tarde de este 25 de diciembre en un centro de acopio de neumáticos ubicado en el sector de Avenida Departamental con Las Perdices, limite entre as comunas de Peñalolén y La Florida.
La emergencia comenzó a eso de las 17:30 y se propagó rápidamente hacia el cerro aledaño, generando riesgo de afectación a viviendas cercanas debido al material altamente combustible involucrado.
Bomberos trabaja en tercera alarma de incendio
Producto de la intensidad del fuego y el alto volumen de agua requerido para su control, Bomberos declaró inicialmente segunda alarma, la que posteriormente fue elevada a tercera alarma de incendio.
Según información del Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, entre 11 y 15 carros del cuerpo de Bomberos de Ñuñoa se encuentran trabajando en el lugar, con el apoyo de más de 100 voluntarios, para contener el avance del siniestro y evitar su propagación hacia sectores habitados.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, Juan Quevedo, explicó que:
“Debido a la complejidad de la emergencia, la alta temperatura y la cantidad de viento en el sector, se procedió a declarar la tercera alarma de incendio. Actualmente, uno de los focos se encuentra contenido. El área forestal y el sector de Las Perdices hacia el oriente están controlados, mientras seguimos trabajando en contener y controlar el acopio de neumáticos”.
Restricción de tránsito y escasa visibilidad
Desde el Ministerio de Transportes informaron una restricción de tránsito en Las Perdices con María Angélica, en la comuna de La Florida, debido a la escasa visibilidad provocada por el humo, haciendo un llamado a los conductores y transeúntes a evitar el sector.
Vivienda afectada y bomberos lesionados
De manera preliminar, se informó que una vivienda resultó afectada en un 70%, además de dos bomberos lesionados, quienes fueron atendidos por personal de emergencia.
Hasta el cierre de esta nota, se desconoce el origen del incendio, mientras Bomberos trabaja de manera coordinada para evitar que el fuego se propague a sectores habitados, evaluando constantemente las condiciones del viento y el avance de las llamas.
