Vecinas y vecinos alertan sobre el posible cierre de un espacio autogestionado que, por 36 años, ha entregado atención médica gratuita y talleres comunitarios en Peñalolén.
El Centro de Salud La Nueva Esperanza, ubicado en calle Bolívar #5945, en la población Lo Hermida, enfrenta un momento crítico tras recibir una notificación del municipio que solicita la restitución del terreno donde funciona desde hace más de tres décadas.
Este espacio comunitario, autogestionado por vecinas y vecinos, ha entregado atención gratuita a niñas, niños, mujeres y personas mayores, gracias al trabajo organizado de la comunidad y al apoyo de profesionales voluntarios. La organización es liderada por la vecina Rosa Riquelme, junto a un equipo de voluntarios.
Un centro levantado por la comunidad
El lugar donde hoy funciona el centro fue durante años un basural, hasta que fue recuperado por dirigentes y vecinos, quienes levantaron el espacio con esfuerzo comunitario. Desde entonces, el centro se ha mantenido gracias a actividades autogestionadas, como ventas de almuerzos, trabajos comunitarios y donaciones, incluyendo aportes de particulares y de colegios, con implementos como sillas y mobiliario.
Sin embargo, hace aproximadamente dos semanas se les informó que ya no podrían continuar administrando el lugar, bajo el argumento de que se trata de un terreno municipal.
Atención médica y talleres con más de 30 años de historia
En el Centro de Salud Nueva Esperanza no solo se realizan atenciones médicas, sino que también funciona una red comunitaria activa. En el espacio se desarrollan talleres para preparar jabones, actividades de ayuda memoria, gastronomía y un club de personas mayores. Además, se entrega atención médica todos los miércoles y atención psicológica los sábados, servicios que han sido sostenidos durante años sin costo para la comunidad.
Cuestionamientos por el uso del espacio
El concejal Sebastián Villouta señaló a Tres Puntos que esta situación abre un debate sobre las prioridades del municipio respecto al uso del terreno.
“La intención del municipio sería instalar una escuela circense. Eso abre una discusión importante sobre cuáles son las prioridades de esta administración: si entregar atención de salud a los vecinos o destinar el espacio a otro tipo de proyectos”, afirmó.
Además, Villouta advirtió que a los vecinos se le estaría notificando con 30 días de anticipación, pese a que la normativa señalaría un plazo de 60 días.
Carta de restitución y comodato
De acuerdo a la información entregada por el concejal en el último concejo, el 2 de enero el grupo administrador recibió una carta solicitando la restitución del espacio, señalando que ahora el municipio se haría cargo.
Si bien el contrato lo permitiría legalmente, los dirigentes expresan preocupación por el impacto que tendría la pérdida del espacio, considerando que se trata de un servicio de salud comunitaria construido y sostenido por vecinas y vecinos durante décadas.
Incertidumbre y preocupación en la comunidad
Rosa Riquelme y quienes sostienen actualmente este espacio comunitario manifiestan inquietud ante la decisión, señalando que no comprenden por qué se les está solicitando dejar el terreno, especialmente considerando el rol social que cumple el centro en Lo Hermida y en la comuna.
Por ahora, el futuro del Centro de Salud Nueva Esperanza permanece incierto, a la espera de la audiencia que sostendrá la dirigencia con el municipio durante la primera semana de marzo. Mientras tanto, los vecinos buscan respuestas y alternativas para evitar que se pierda un espacio clave para la atención médica y la cohesión social del sector.
Te dejamos con un video que cuenta la historia de Nueva Esperanza:
