La Policía de Investigaciones (PDI) logró la detención de una banda criminal responsable de dos violentos robos ocurridos en un condominio de la comuna de Peñalolén. Gracias a un exhaustivo análisis de cámaras y rastreo de especies, los oficiales de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) Metropolitana Sur Oriente capturaron a cuatro personas, incluyendo al receptador de los bienes robados en una joyería del centro de la capital.
Un violento “tour” delictual en Peñalolén
Los hechos se desencadenaron la mañana del 16 de febrero. Según explicó el inspector Nicolás Boza Labra, los delincuentes utilizaron la técnica del escalamiento para ingresar a un primer domicilio.
Una vez dentro, el nivel de violencia escaló rápidamente. El inspector Boza detalló que los sujetos procedieron a “tomar contacto con los moradores a quienes intimidaron y amarraron de pies y manos, sustrayendo diversas especies desde el interior, tales como joyas, efectivos y elementos electrónicos”.
No contentos con el primer botín, la banda utilizó un vehículo de las propias víctimas para movilizarse dentro del mismo recinto. “Posteriormente se trasladaron hasta una segunda vivienda en donde reiteraron esta modalidad, también tomando contacto con los residentes, intimidándolas, amarrándolas y sustrayendo diversas especies para finalmente huir a bordo de este vehículo”, señaló el oficial de la BIRO Sur Oriente.
Persecución y descarte de evidencia
Tras el doble asalto, los delincuentes iniciaron una huida por diversas calles de la comuna. Durante el escape, los sujetos intentaron burlar el rastreo tecnológico de la policía de una manera particular. De acuerdo con el análisis de las cámaras de vigilancia, los investigadores determinaron que la banda se desplazaba en el auto robado y en un segundo vehículo de apoyo.
En su trayecto, decidieron “deshacerse de un bolso, el cual contenía algunas especies en el interior. Esto con la finalidad de evitar el rastreo, por cuanto correspondían a especies electrónicas”. Sin embargo, el trabajo preventivo y de inteligencia permitió interceptar el automóvil de interés en la misma comuna de Peñalolén. Al realizar el control policial, los detectives encontraron una prueba irrefutable: “se logró identificar a tres ocupantes, los cuales utilizaban joyas en ese momento, las cuales fueron compartidas a las víctimas mediante fotografías, reconociendo estas como de su propiedad”.
El rastro del botín: De Peñalolén a una joyería en Santiago Centro
La investigación no se detuvo con los arrestos iniciales. La PDI logró determinar que, tras los robos, los sujetos se dirigieron a una galería comercial en el centro de Santiago para reducir las especies. Al fiscalizar el local identificado, los oficiales encontraron parte de las joyas sustraídas. El inspector Boza relató que, tras revisar el inventario adquirido por el local el día del ilícito, se identificaron piezas que “fueron expuestas a las víctimas siendo reconocidas por ellas. Por ese motivo se procedió a la detención en flagrancia por el delito de receptación del encargado del local”.
Resultados del procedimiento
El operativo finalizó con cuatro detenidos puestos a disposición de la justicia:
• Tres implicados directos en los robos: Dos adultos y un menor de edad.
• Un detenido por receptación: El encargado del local comercial en Santiago Centro, quien es mayor de edad.
Con este procedimiento, la PDI logró no solo posicionar científicamente a los autores en el sitio del suceso, sino también desarticular el canal de comercialización de los bienes robados en este violento episodio en Peñalolén.
