Señor Director:
Tradicionalmente, marzo es el mes más temido por las familias chilenas. Entre uniformes,
útiles escolares, matrículas y seguros, el presupuesto doméstico se estira hasta un punto de
quiebre. En este escenario, el pago del Permiso de Circulación se presenta no solo como
una obligación, sino como una carga que empuja a muchos hacia el sobreendeudamiento.
¿Por qué seguimos anclados a un calendario que parece ignorar la realidad económica de
los ciudadanos? Mi propuesta es simple pero urgente: una Ley Alivio Marzo. No se
trata de dejar de pagar, sino de ser estratégicos. Si trasladamos la fecha de vencimiento de
las patentes a un mes con menor carga financiera (como mayo o junio), el beneficio sería
doble.
Primero, para el vecino, que tendría un respiro real en su flujo de caja. Segundo, para los
municipios, que verían una disminución en la morosidad y podrían ofrecer una atención
más fluida y menos saturada.
La política debe estar al servicio de las personas y su bienestar cotidiano. Flexibilizar este
pago es una medida de justicia social mínima que nuestros alcaldes y parlamentarios
deberían abrazar. Es hora de que el Estado deje de ser un recaudador implacable en marzo y
se convierta en un facilitador de la vida ciudadana.
Juan Francisco Vera Carrasco, dirigente social del Movimiento Autónomo de Vivienda (MAV).
