Apoderados y funcionarias cuestionan la falta de plazos claros para las reparaciones del establecimiento y exigen soluciones concretas a Fundación Integra para evitar el cierre.
Preocupación e incertidumbre existe entre apoderados y trabajadoras del Jardín Infantil y Sala Cuna Peñalolén, ubicado en Av Grecia con Ictinos, luego de que Fundación Integra informara el cierre temporal del establecimiento debido a graves problemas de infraestructura relacionados con el antiguo sistema de alcantarillado y cañerías.
La medida afecta principalmente al jardín infantil, mientras que la sala cuna continuará funcionando con normalidad en el recinto, ya que posee un sistema de alcantarillado aparte. La decisión ha generado molestia entre las familias y funcionarias, quienes aseguran que no existe información clara sobre los plazos de reparación ni sobre la fecha en que los niños podrán regresar al establecimiento.
Sin fechas claras para las reparaciones
Según la información entregada por Fundación Integra a las familias, los recursos para iniciar las obras estarían disponibles durante las próximas semanas y los trabajos podrían concluir al finalizar las vacaciones de invierno (6 de julio). No obstante, hasta ahora no existe un cronograma oficial que garantice el inicio ni el término de las reparaciones.
Actualmente, el jardín infantil cuenta con 220 niños matriculados. Las familias sostienen que el problema no es nuevo y que responde a una serie de fallas históricas en la infraestructura del recinto, que tiene más de 30 años de funcionamiento.
De acuerdo con los apoderados, las antiguas cañerías y la falta de mantención han provocado reiteradas inundaciones y problemas sanitarios que se han agravado con el paso del tiempo.
“Este problema viene ocurriendo desde hace al menos tres años. No es algo nuevo. Desde Integra nos señalaron ahora que se trata de tapones de papel higiénico y de ramas, pero creemos que una situación así no puede explicar una falla de este tipo”, señalaron apoderados a Tres Puntos.
Los apoderados también cuestionan la falta de claridad respecto de las obras. “Lo que nos genera dudas es que el jardín permanecerá cerrado durante dos semanas, pero los trabajos no comenzarán de inmediato. Nos informaron que primero deben obtener permisos sanitarios y que las reparaciones recién podrían iniciarse durante las vacaciones de invierno”, explicaron.
Asimismo, aseguran que no existe una fecha de reapertura confirmada. “No nos pueden garantizar que el jardín estará funcionando al regreso de las vacaciones. Incluso existe el temor de que la reapertura se extienda hasta septiembre”, comenta otra apoderada a Tres Puntos.

Apoderados cuestionan traslado de los niños
Las familias fueron notificadas del cierre a través de mensajes de WhatsApp, donde también se informó sobre la disponibilidad de cupos en otros jardines infantiles de la red Integra.
Sin embargo, aseguran que la oferta es insuficiente y que los cupos disponibles están destinados principalmente a casos priorizados, dejando sin alternativas a gran parte de los cerca de 200 niños afectados.
“El martes nos dijeron que el jardín se cerraba y que los niños debían ser reubicados. En Peñalolén existen jardines Integra, pero no hay cupos suficientes para recibir a todos los niños”, comentaron a Tres Puntos.
Además, las familias cuestionan la posibilidad de trasladar a los niños a otros establecimientos debido a los procesos de adaptación que ya han logrado desarrollar con sus educadoras y compañeros.
“Los niños ya tienen vínculos construidos con sus tías y con su entorno educativo. Un cambio repentino afecta directamente su bienestar y desarrollo”, indican.
La preocupación es aún mayor en el caso de niños con necesidades educativas especiales, quienes podrían verse especialmente afectados por un cambio brusco de rutina.
Trabajadoras serán reubicadas en otros jardines
La situación también impacta a las funcionarias del establecimiento. Cerca de 45 trabajadoras deberán ser reubicadas temporalmente en otros recintos de Fundación Integra mientras se desarrollan las obras.
Según indican las funcionarias, esta medida podría implicar traslados a comunas más alejadas, generando dificultades para compatibilizar sus responsabilidades laborales y familiares.
Las trabajadoras sostienen que hasta ahora tampoco han recibido información detallada sobre los lugares donde serán destinadas ni sobre la duración de estas reubicaciones.
Apoderados y funcionarias exigen soluciones
Tanto las familias como las trabajadoras coinciden en que las reparaciones anunciadas podrían transformarse en una solución temporal y no en una intervención definitiva para resolver los problemas estructurales del establecimiento.
Entre las alternativas propuestas por apoderados y trabajadoras se encuentra habilitar espacios que continúan operativos dentro del recinto, utilizar módulos temporales para la alimentación de los niños, implementar cocinas provisorias o reorganizar el uso de algunas dependencias para evitar el cierre temporal del jardín.
Las funcionarias aseguran que también plantearon alternativas para mantener parcialmente el funcionamiento del establecimiento.
“Nuestro principal objetivo es no cerrar el jardín infantil”, señalaron a Tres Puntos funcionarias del jardín.
Asimismo, indicaron que propusieron trabajar media jornada y buscar fórmulas excepcionales para garantizar la atención de los niños. “Le dimos opciones a la jefatura, como trabajar medio día o implementar medidas transitorias, pero hasta ahora no hemos tenido una respuesta”, afirmaron.
Las familias también solicitaron una reunión con la directora regional de Fundación Integra para conocer detalles del proyecto de reparación y exigir garantías respecto de la continuidad.
Evalúan movilizaciones
Las funcionarias sostendrán una reunión con representantes de Fundación Integra durante la jornada de mañana viernes, instancia en la que esperan obtener respuestas concretas sobre el futuro del jardín infantil.
En caso de no recibir una solución satisfactoria, no descartan realizar movilizaciones y otras acciones para visibilizar el problema.
Los apoderados afirman que el cierre del establecimiento podría profundizar la crisis de cuidados que enfrentan muchas familias, por tener que compatibilizar con sus horarios laborales.
Además, manifestaron su preocupación por el futuro del jardín y advirtieron que un cierre prolongado podría acelerar su deterioro.
“Este es uno de los jardines infantiles más grandes del sector suroriente de la Región Metropolitana. Nos cuesta entender cómo un establecimiento de esta magnitud ha llegado a esta situación”, señalaron.
Mientras esperan respuestas concretas, insisten en que la prioridad debe ser garantizar el derecho de los niños y niñas a acceder a educación en condiciones seguras, sin que ello implique la interrupción de sus procesos de aprendizaje y desarrollo.

