OpiniónPeñalolen

Carta al director: Murales de las Barras

Sr Director

La semana pasada, el alcalde Miguel Concha apareció en redes sociales borrando, junto a
su equipo, los murales de la garra blanca en el sector de Av. Grecia; en el Colegio Mariano
Egaña, y en los paraderos aledaños. “Aquí no puede imponerse la ley del más fuerte”,
sentenció el jefe comunal; al tiempo que calificaba a los barristas de delincuentes y matones.
Basado en mi experiencia personal cubriendo el tema, pongo en duda los dichos del Alcalde
al sugerir que los barristas dominan la zona a través del miedo y violencia.
Todos los vecinos con los que pude hablar, en el sector aledaño al Mariano Egaña, sabían
quiénes son Los Spectros. Y nadie habló de ellos como pandilleros o delincuentes, sino como
cabros del barrio; hijos de vecinos.
En una junta de vecinos, cuya sede tiene sendos murales autorizados del Colo, me dijeron
que el Alcalde ha evitado reuniones presenciales con ellos, por considerar esa zona un punto
rojo.
Es cierto que, en un Colegio y un paradero, la Muni no está obligada a preguntar si borra un
mural, por ser zona pública; pero tampoco estaba obligada a preguntar en el Metro Grecia, y
si lo hicieron. ¿Se dialoga con unos vecinos pero no con otros? ¿Qué criterio se utiliza?
Los albogollos, autores del principal mural borrado, declararon que no promueven ni
justifican el barrismo violento. Cuando entrevisté a su representante, me recibió en su puesto
de trabajo, y dijo que todos los cabros también eran trabajadores. No ladrones.
Englobarlos como delincuentes sin siquiera haberse dado el tiempo de hablar con los
vecinos, puede servir para los matinales, pero no para vincularse con la comunidad.
Si la consigna es recuperar los espacios, yo me pregunto: ¿De quién se están recuperando
los espacios? ¿Para quién se están recuperando los espacios? Porque sin diálogo, pareciera
que lo que el Alcalde cree es que puede salvar al barrio de sí mismo. De forma soberbia.
Atte.

Jaime Sandoval Fuentealba
Periodista independiente