La unión de los túneles de las autopistas Américo Vespucio Oriente I y II marca un avance fundamental para completar el anillo vial de la capital, beneficiando a más de 660 mil personas.
Santiago alcanzó un hito crítico en su infraestructura urbana este miércoles con la conexión oficial de los túneles de las autopistas Américo Vespucio Oriente I (AVO I) y Américo Vespucio Oriente II (AVO II). Este logro técnico permitirá, una vez finalizadas las obras, cerrar definitivamente el anillo vial de la Avenida Américo Vespucio, optimizando significativamente el flujo vehicular en la zona oriente de la ciudad.
Avances y plazos del proyecto AVO II
Aunque la conexión de los túneles es un paso de gran relevancia, el proyecto AVO II continúa en pleno desarrollo. Según los reportes oficiales de abril de 2026, la obra presenta un avance del 34,91%. Este porcentaje refleja una evolución sostenida desde los primeros trabajos, que comenzaron a materializarse en la comuna de Peñalolén en 2024, cuando se iniciaron las obras de construcción del proyecto. Bajo el cronograma actual, se estima que la construcción total estará finalizada hacia diciembre de 2028.
La infraestructura de AVO II destaca por su complejidad técnica:
- Extensión: El tramo alcanzará aproximadamente los 5,2 kilómetros.
- Diseño de túneles: Se construyen dos túneles independientes de 4,8 kilómetros cada uno, con tres pistas por sentido.
- Profundidad: La obra se ubica entre 23 y 54 metros bajo tierra, pasando por debajo de la Línea 4 del Metro de Santiago.
- Velocidad de diseño: Una vez operativa, permitirá que los vehículos se movilicen a 100 kilómetros por hora, reduciendo considerablemente los tiempos de traslado. De hecho, estimaciones previas indicaban que la conexión entre La Reina y Peñalolén podría realizarse en apenas cinco minutos una vez que la autopista entre en funcionamiento.
Impacto social y transformación urbana
El impacto de esta obra vial se sentirá con fuerza en cuatro comunas del sector oriente y sur de la capital: La Reina, Peñalolén, Ñuñoa y Macul. Se calcula que cerca de 660 mil habitantes se verán directamente beneficiados por la mayor eficiencia en la conectividad y la reducción de la congestión en superficie.
Desde el ámbito público se ha destacado que este tipo de proyectos son fruto de la colaboración técnica y la inversión de largo plazo. El desarrollo de AVO II ha mostrado avances progresivos durante los últimos años, pasando de un 7% de ejecución reportado en sus primeras etapas a los niveles actuales de construcción.
Además de las ventajas para el transporte privado y público, la iniciativa contempla una transformación integral del entorno urbano. El proyecto incluye mejoras en:
- Parques y paisajismo: Renovados para las comunidades locales.
- Nuevas ciclovías: Incorporadas como parte de la transformación urbana.
- Equipamiento comunitario: Instalación de nuevos espacios y optimización de las vías existentes.

