Vertedero ilegal en Peñalolén: aclaraciones necesarias
Hace algunos días la radio Tres Puntos, de nuestro querido Peñalolén, emitió un video-reportaje sobre el mega-vertedero ilegal de escombros, chatarra y materia vegetal que cubre más de 6 hectáreas al sur-oriente de Antupirén con Álvaro Casanova.
En este reportaje se incluye o menciona algunas declaraciones emitidas por mí durante una entrevista concedida a la radio hace algún tiempo.
En el contexto de este reportaje y de los comentarios que éste ha generado en la audiencia como en algunos actores públicos de la comuna, en muchos casos basados en el desconocimiento y/o el prejuicio, me permito hacer las siguientes aclaraciones:
- Durante más de 10 años, desde nuestras organizaciones, el Colectivo VientoSur y la asamblea Emergencia Precordillera, hemos denunciado públicamente las actividades ilegales (retiro y vertido de escombros, chatarra y otros residuos, procesamiento y venta de áridos, robo y venta de agua pública desde un grifo ubicado en el sector, destrucción de más de 5 hectáreas de bosque nativo, quemas de vegetación, eventos, práctica de paintball y otras) realizadas desde hace más de 20 años en este terreno privado, propiedad de José Gabriel Cox, conocido empresario y estrecho amigo del difunto ex-presidente Sebastián Piñera.
- Somos habitantes de diferentes barrios de Peñalolén Alto y no representamos a la Comunidad Ecológica ni a ningún otro vecindario específico de nuestra comuna, y creemos que los habitantes de ningún barrio merecen ser calificadxs según algún prejuicio o estereotipo, si lo que queremos es construir una comuna y una ciudad amable y justa. Nuestra causa ha sido siempre la de defender el territorio de Peñalolén y su patrimonio natural, para evitar su destrucción y/o privatización, y asegurar que esté disponible para el disfrute y el bienestar social y ambiental de las y los habitantes de Peñalolén y el resto de Santiago.
- Efectivamente, estas denuncias las hemos hecho en el contexto de nuestra lucha en defensa del patrimonio eco-social de la precordillera de Peñalolén y en contra de proyectos inmobiliarios privados en la misma zona del megavertedero, los que se ha logrado detener, aun cuando avanzaron en la destrucción del bosque esclerófilo, específicamente los de las inmobiliarias Macul y Pocuro.
- Desde antes del inicio del proceso de actualización del Plan Regulador Comunal (PRC) de Peñalolén, y en las distintas instancias de participación (talleres y observaciones escritas) venimos planteando la propuesta (respaldada por estudios y recomendaciones científicas) de proteger legalmente el bosque nativo aún en pie en la zona, por su valor y funciones ecológicas, sociales y de reducción de riesgo climático y sísmico, y de disponer los terrenos ya depredados por el vertedero ilegal y las inmobiliarias para equipamiento comunitario y vivienda social en condiciones de sustentabilidad, fuera de la franja de restricción propuesta para la falla de San Ramón. De esta manera, es posible desafiar la lógica de segregación socio-espacial que domina nuestra comuna desde la desregulación de precios del suelo ocurrida en dictadura.
- Nunca hemos planteado -y no creemos que sea así- que, una vez retiradas las miles de toneladas de material del vertedero ilegal, el suelo no sea apto para viviendas o que éstas estén condenadas a ser consruidas “sobre basura”. Preliminarmente, los escombros y chatarra parecen consistir principalmente en material inerte, y la materia orgánica en vegetación que no reviste mayor riesgo de contaminación de suelo. Sin embargo, sin duda esto debe ser estudiado mediante adecuados análisis de suelo. Pero sí hemos denunciado y reiteramos que la Municipalidad y otros organismos públicos han sido durante años negligentes y permisivos con estas actividades ilegales, que han generado otros graves impactos y riesgos sobre la población y los ecosistemas de Peñalolén Alto, particularmente el riesgo de remoción en masa del cerro de escombros frente al condominio social de Antupirén 10.001.
- Actualmente nos preocupa que bajo la actual administración municipal se mantenga la impunidad de estas actividades ilegales, cuyo principal responsable es el propietario del terreno, así como la posibilidad de que finalmente sea el Estado -o peor, el propio proyecto de vivienda social- el que asuma el pasivo ambiental y el elevadísimo costo económico que implica la remediación del suelo dañado.
- Por nuestra parte, tal como lo hemos expresado a las propias autoridades y a lxs dirigentes de movimientos poblacionales, y como lo hemos demostrado en casos anteriores, defendemos el derecho a la vivienda digna y a una ciudad justa y sustentable, y estamos proponiendo que el proyecto de vivienda social en Álvaro Casanova con Antupirén contemple un diseño que permita preservar un corredor biológico consistente en una porción de bosque nativo en el sentido oriente poniente, que permita sostener la biodiversidad y funciones ecosociales, al tiempo que entregue bienestar y calidad de vida a las familias beneficiarias del proyecto. Para esto, estamos dialogando con los movimientos de pobladoras y pobladores en base a opciones con rigor científico, económico y social, de tal manera que la propuesta cuente con el respaldo de los futuros habitantes de la precordillera de Peñalolén.
Eduardo Giesen A.
Peñalolén, 30 de mayo de 2025
